Manual del Curso de Patron de Yate de Vela y Motor
San Isidro, Argentina
CVPB - Jorge Messano
14-Abr-2026
24 minutos
Capítulo 02: Los Cuatro Problemas de la Navegación
Cartografía: Las Cartas Náuticas, Tipos y Proyecciones.
Generalidades
Se denomina carta náutica a la representación gráfica de una porción de la superficie del mar y otras aguas navegables como las de los grandes ríos y lagos, y de las costas adyacentes, dibujada sobre papel y respetando una escala determinada. Esta representación debe ser semejante, orientada y exacta, reflejando fielmente la configuración real del área que abarca. El trazado se realiza utilizando la proyección cartográfica más adecuada según la finalidad de cada carta.
Las cartas náuticas tienen por objeto servir de guía y referencia al navegante. Por eso, en ellas se representan las profundidades del agua, la configuración del relieve costero y los accidentes geográficos y artificiales con el mayor grado de precisión posible. También se indican los puntos notables que pueden emplearse como referencia para determinar la posición o trazar rumbos, así como los peligros para la navegación —bajos, restingas, naufragios— y las ayudas a la navegación, tales como boyas, enfilaciones, faros, y otras informaciones útiles, por ejemplo, para tener la referencia de las mareas y la declinación magnética de la zona.
Para que una carta náutica cumpla su propósito, debe ser plana, de modo que pueda utilizarse cómodamente sobre la mesa de navegación y permita trabajar en ella con los instrumentos adecuados, como el compás o las reglas paralelas.
Asimismo, debe ser semejante y estar a escala, lo que implica que conserva las proporciones y posiciones relativas entre todos los objetos representados. De este modo, es posible medir distancias y determinar la situación relativa entre puntos o entre un rumbo y un objeto costero.
Debe también ser exacta y correctamente orientada, es decir, mantener la correspondencia entre las dimensiones lineales y angulares representadas y las existentes en la realidad. Las costas y márgenes acuáticos deben conservar su ubicación relativa respecto de los meridianos que indican el Norte verdadero. Una correcta orientación de la carta garantiza que puedan trazarse rumbos y líneas de posición con precisión.
Por último, la información contenida debe ser completa y clara, reuniendo todos los datos necesarios para la navegación y presentándolos de forma que puedan interpretarse con rapidez, seguridad y confianza.
Un poco de historia.
Atlas Catalán.
Los primeros antecedentes de las cartas náuticas se remontan a la antigüedad, cuando los fenicios y los griegos comenzaron a registrar rutas y descripciones costeras conocidas como "periplos". Uno de los primeros en aportes concretos al tema fue el de Claudio Ptolomeo, que en el siglo II sentó las bases de la cartografía mediante el uso de coordenadas geográficas.
Las primeras cartas náuticas propiamente dichas aparecieron en la Edad Media, y eran las cartas portulanas, desarrolladas a partir del siglo XIII en el Mediterráneo. Estas cartas, altamente precisas para la época, eran de gran ayuda para la navegación costera. Básicamente, incluían redes de rumbos y destacaban puertos y accidentes geográficos. Entre las más famosas se encuentra el "Atlas Catalán".
Más tarde, durante la "Era de los Descubrimientos", la cartografía náutica experimentó un gran avance impulsado por navegantes y cartógrafos como Gerardus Mercator, cuya proyección revolucionó la navegación al permitir representar rumbos constantes como líneas rectas. Luego, cartógrafos como Abraham Ortelius contribuyeron a la sistematización del conocimiento geográfico.
A partir del siglo XVIII, más que nada por necesidades estratégicas, los Estados comenzaron a institucionalizar la producción de cartas náuticas con la creación de organismos especializados, como el "Servicio Hidrográfico del Reino Unido" y el "Servicio Hidrográfico de Francia".
En Argentina, la tarea está en manos del "Servicio de Hidrografía Naval", creado en el año 1879.
Las cartas náuticas contienen una gran variedad de datos y detalles, de los que resumimos a continuación los más relevantes:
Planos de Reducción de Sondaje e Isobatas
PRS e isobatas.
Es el plano de referencia vertical al cual se reducen todas las profundidades representadas en la carta náutica. Corresponde, por lo general, al nivel más bajo de las aguas que se registra en el lugar, de modo que las profundidades indicadas en la carta representan las mínimas alturas de agua que pueden encontrarse sobre el fondo.
En las cartas del
Servicio de Hidrografía Naval de la República Argentina, las profundidades y las elevaciones del terreno se expresan en metros, y los sondajes se muestran a intervalos tan reducidos como lo permita la escala de la carta.
Las isobatas, que son líneas que unen puntos de igual profundidad, están trazadas sobre la carta a partir de los sondajes, y le permiten al navegante visualizar rápidamente la configuración del fondo, identificar pendientes, canales y zonas de riesgo, y estimar la profundidad a lo largo de la derrota.
Veriles
Veriles.
Son las líneas que unen puntos de igual profundidad, pero que, a diferencia de las isobatas comunes, indican una transición pronunciada entre dos zonas de diferente profundidad.
En los canales navegables, los veriles delimitan los bordes de la solera —la parte más profunda del canal— y señalan el inicio de los taludes laterales. Su trazado permite identificar con precisión los límites de la zona dragada o naturalmente apta para la navegación, en función del calado del buque.
Tipo de Fondo
Indica la naturaleza y composición del fondo, tanto en las proximidades de la costa como en fondeaderos y zonas someras.
Esta información permite conocer si el fondo es de arena, fango, cascajo, roca, conchilla u otro material, y es fundamental para evaluar la calidad del tenedero y las condiciones de fondeo.
Peligros y riesgos
Peligros y riesgos.
Señalan todos los peligros, accidentes geográficos, o elementos que puedan representar un riesgo para la navegación, tales como rocas sumergidas o aflorantes, cascos hundidos, arrecifes, obstrucciones, bajo fondos, así como tendidos de cables, tuberías o conductos submarinos, entre otros.
Su correcta identificación en la carta náutica facilita que el navegante pueda prever y evitar zonas peligrosas, especialmente en maniobras de aproximación, fondeo o derrotas cercanas a la costa.
Línea de Costa
Es el contorno que representa el límite entre la tierra y las aguas.
Muestra la forma, orientación y características de la costa —alta, escarpada, rocosa, de arena o baja y arenosa—, proporcionando al navegante una referencia visual y geométrica fundamental para la identificación del litoral y la planificación de la derrota.
Derroteros y Enfilaciones
Los derroteros representan las rutas recomendadas para la navegación en canales, pasos o accesos a puertos, trazados de acuerdo con las condiciones de profundidad, peligros y ayudas a la navegación.
Las enfilaciones son las líneas de posición obtenidas al mantener alineados dos puntos fijos visibles —naturales o artificiales—, utilizados como guía para seguir un rumbo seguro o mantenerse dentro de un canal dragado.
En las cartas, ambos elementos se indican conjuntamente para facilitar la conducción precisa de la derrota.
Señalización y Puntos Notables
Señalización.
Indican la ubicación y características de las ayudas a la navegación, tales como faros, balizas, luces, boyas o pontones fondeados.
También se indican objetos fijos y puntos notables situados en tierra y visibles desde el agua, tales como cerros, torres, chimeneas o edificios, que puedan ser utilizados como referencias visuales para que el navegante pueda orientar su derrota, comprobar su posición y evitar peligros.
Marea y Corrientes
Marea y Corrientes.
Indican los valores del "establecimiento del puerto medio" para los puertos patrones, así como las alturas de pleamares y bajamares correspondientes a los períodos de cuadratura y sicigia lunar. Estos datos se consignan, por lo general, para bahías, puertos y fondeaderos, proporcionando una referencia sobre las variaciones del nivel del mar.
Asimismo, se incluye la dirección e intensidad de las corrientes de marea o de las corrientes oceánicas dominantes, información esencial para la determinación de la deriva y la planificación de la derrota.